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Terra
La Coctelera

Poesía de Invierno: EL VIAJE DEFINITIVO

...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico...

Y yo me iré;y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Poema de Invierno: EL OCASO DEL AMOR

¡Los suspiros son aire, y van al aire!
¡Las lágrimas son agua, y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Comentario del poema:

Gustaco Adolfo Bécquer con este poema nos quiere explicar el contenido que tienen elementos como el aire, y nos afirma que las lágrimas siempre ocultan un sentimiento. Le pregunta a su mujer si sabe dónde se destina su amor, en un tono de hironía.

Poema de Otoño: NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

JAIME GIL DE BIEDMA

Comentario del poema:

El autor con este poema nos da a entender que para él una persona se da cuenta de la importancia de la vida demasiado tarde. El protagonista pensaba que la vida era corta y quería hacer algo por la humanidad y así morir entre aplausos. A él verdaderamente lo que le importaba era el ser alguien importnante.

Se arrepiente de la rapidez con la que le ha pasado el tiempo y cree que ahora en la vida lo único que puede hacer es envejecer y morir rápidamente.

Poema de Otoño: JUVENTUD DIVINO TESORO

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...

Juventud, divino tesoro
¡ya te vas para no volver...!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer...

Rubén Darío

Comentario del poema

Este poema nos habla de la nostalgia que siente el protagonista (posiblemente el mismo autor) hacia su juventud. La califica como un gran tesoro que todos los jóvenes deberíamos apreciar, ya que solo se vive una vez y no se repite nunca más.

Tal vez el protagonista sienta rabia hacia su forma de ser cuando era joven. Nos cuenta también como fue su primer amor de juventud. Pero se alegra de haber vivido según que momentos.

Poesía de Verano: FIDELIDAD

Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.

Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.

Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra,
he visto y he creído.

Blas de Otero

Comentario del poema:

Este poema está estructurado en tres párrafos: cinco versos los dos primeros y séis el último. En este poema el protagonista, posiblemente Blas de Otero (autor del poema), nos habla de su credo personal: cree en la paz, el amor, la humanidad y, especialmente, en su patria. Piensa que todos los relámpagos veraniegos tienen sentimientos y cada uno expresa una emoción distinta. El protagonista nos muestra las visiones que ha tenido durante un periodo determinado.

Poesía de verano: UN RELÁMPAGO APENAS

Besas como si fueras a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,

tiras mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio. Y luego, mimadora,
la brizas y la rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.

Blas de Otero

Comentario del poema:

Este poema es un sonet. Las dos primeras estrofas son cuartetos y las dos siguientes tercetos.
El poema es un canto al amor y a la amada. El tema principal es el amor visto como una cárcel y el poeta como un preso del amor.

Al poeta no le importa sentirse preso del amor, sentirse vencido puesto que su amada le brinda "besos de Dios".

El último terceto (la última estrofa) es un locuento de impotencia, ya que no basta un beso para, ver a la amada y llorarlo después. La ausencia de la amada le produce verdadero dolor.

Poema de Primavera: EL DESPERTAR DEL AMOR

Aunque el campo se ve florido
con la blanca y la roja flor,
más florido se ve quin ama
con las flores del amor.

Aunque dulces ruiseñores
le den al campo placer,
y en sí contemple correr
los cristales bullidores;
aunque las flores mejores
le den la gloria mayor,
más florido se ve quien ama
con las flores del amor

Anónimo

Comentario del poema

En este poema se utilizan diversos simbolismos amorosos, como "la blanca y la roja flor", la "flor del amor"... El autor nos quiere transmitir la idea de que el amor nace en la PRIMAVERA, una época llena de flores, ruiseñores cantando, prados llenos rosas blancas y rojas...

Nos da a pensar que su época del año preferida es la primavera, porque es cuando tiene mas posibilidades de enamorar

Poema de Primavera: SOLEDADES

Pegasos, lindos pegasos,
caballitos de madera.

Yo conocí, siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.

En el aire polvoriento
chispeaban las candelas,
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.

¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera.

Antonio Machado

Este es un poema que nos habla de la nostalgia que siente una persona, posiblemente el autor (Antonio Machado) hacia su infancia, en esas preciosas tardes de PRIMAVERA. Nos da a entender que la echa de menos porque ya no puede jugar como un crío en la calle, ya que ahora es un adulto con pespectivas hacia el futuro.