Besas como si fueras a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,

tiras mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio. Y luego, mimadora,
la brizas y la rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.

Blas de Otero

Comentario del poema:

Este poema es un sonet. Las dos primeras estrofas son cuartetos y las dos siguientes tercetos.
El poema es un canto al amor y a la amada. El tema principal es el amor visto como una cárcel y el poeta como un preso del amor.

Al poeta no le importa sentirse preso del amor, sentirse vencido puesto que su amada le brinda "besos de Dios".

El último terceto (la última estrofa) es un locuento de impotencia, ya que no basta un beso para, ver a la amada y llorarlo después. La ausencia de la amada le produce verdadero dolor.