Poema de Otoño: JUVENTUD DIVINO TESORO
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.
Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...
Juventud, divino tesoro
¡ya te vas para no volver...!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer...
Rubén Darío
Comentario del poema
Este poema nos habla de la nostalgia que siente el protagonista (posiblemente el mismo autor) hacia su juventud. La califica como un gran tesoro que todos los jóvenes deberíamos apreciar, ya que solo se vive una vez y no se repite nunca más.
Tal vez el protagonista sienta rabia hacia su forma de ser cuando era joven. Nos cuenta también como fue su primer amor de juventud. Pero se alegra de haber vivido según que momentos.

marta lucia clementti dijo
Me emociona mucho este poema. Me hace recordar a mi infancia cuando mi tía lo recitaba, en voz alta y sonora y había algo en él que me dejaba un dejo de trizteza y melancolía pero no entendia el por qué. Ahora, que ha pasado el tiempo y ya soy una mujer grande entiendo muchas cosas y quizas yo también me veo reflejada en él. Quién no tiene algo de qué arrepentirse?, quién no tuvo un acto fallido, un erro del cual ahora se arrepiente o quién no recuerda con ternura y añoranza su primer amor, su primer beso?
Es una belleza este poema y un pequeño tesoro.
20 Agosto 2006 | 10:04 PM